Cómo cuidar tus uñas de gel en casa para que duren más y no se rompan
Sales del centro con unas uñas de gel impecables. La luz refleja en cada lámina, el color uniforme,…
El invierno en Andorra es duro con la piel. El frío seco, la calefacción constante y las horas en exterior dejan las manos como pergamino.
Untas crema cada noche y aún así por la mañana siguen tirantes. Las grietas en los nudillos y los dedos parecen no curar nunca. Y cuanto más frío hace, peor se ponen.
Existe un tratamiento que, en una sola sesión, devuelve la hidratación que tres semanas de crema no consiguen. Las clientas lo descubren casi por accidente y luego lo incorporan a su rutina mensual.
La parafina es una cera natural derivada del petróleo que se calienta hasta un punto exacto donde está líquida pero no quema. Las manos se sumergen varias veces y se cubren con guantes térmicos.
El calor abre los poros, mejora la circulación y permite que los activos hidratantes y reparadores penetren mucho más profundo de lo que lo haría una crema convencional.
La sensación es agradable desde el primer segundo. La cera está caliente pero no molesta. Cubre cada surco, cada arruga, cada nudillo, formando una segunda piel temporal.
Después se envuelven las manos en plástico y luego en un guante térmico. Se queda así entre quince y veinte minutos mientras tú te relajas.
Cuando se retira la parafina, la cera sale de una pieza arrastrando células muertas e impurezas. Lo que queda debajo es una piel suave, hidratada y notoriamente más joven.
En Andorra alternamos frío exterior con calefacción interior. Esta combinación deshidrata la piel mucho más de lo que la gente cree.
Las manos pierden barrera lipídica y aparecen las grietas, la descamación y el aspecto envejecido. Una crema diaria ayuda, pero no penetra en las capas profundas. La parafina sí.
En Manicura Andorra incluimos este tratamiento como complemento ideal de nuestra manicura spa a partir de octubre. Las clientas que lo prueban una vez vuelven mes a mes durante todo el invierno.
Además de la hidratación, la parafina alivia molestias articulares leves. El calor relaja músculos y articulaciones, especialmente en quienes trabajan con las manos o sufren rigidez por el frío.
También es un tratamiento estupendo para quienes tienen las manos enrojecidas o muy castigadas por productos de limpieza. La cera calma la inflamación visible y devuelve uniformidad al tono.
El brillo de las uñas también mejora porque la cera penetra en la matriz ungueal, aportando nutrientes que fortalecen la lámina desde dentro.
El efecto inmediato es espectacular. Las manos quedan tan suaves al tacto que muchas clientas no se reconocen al palparse.
La hidratación profunda dura entre cuatro y seis días si mantienes una rutina básica de crema. Si descuidas, vuelve la sequedad antes. Lo recomendable es una sesión cada tres o cuatro semanas durante los meses más fríos.
Nuestro salón está en Av. Meritxell 9, Planta 3 Puerta 7, perfectamente situado para combinar la sesión con tu manicura habitual. Suele añadirse al servicio principal y la diferencia es tan visible que la primera sesión engancha. Después de probarla un invierno, no se concibe pasar el siguiente sin ella. Antes de tu visita puedes consultar los precios de manicura y tratamientos de manos.
Av. Meritxell 9, Planta 3 Puerta 7. Andorra la Vella.
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Llegas a casa después de la manicura, te miras las manos y al cabo de tres días vuelves…
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